Nos encargamos de la asignación de habitaciones en tu residencia.
Pocas cosas marcan tanto el curso de un estudiante como su compañero de habitación. Conocemos a cada residente con una encuesta de hábitos, horarios y personalidad, y le asignamos el compañero con el que mejor encaja. Tú te ahorras semanas de trabajo a mano y conservas la última palabra sobre cada pareja.
- Habitaciones dobles: prevenimos los problemas con el compañero de habitación.
- Habitaciones individuales: prevenimos los problemas con los vecinos.
El problema que resolvemos
Asignar quién duerme con quién se lleva semanas del equipo, y aun así se decide a ciegas: la carrera, la provincia y la edad no dicen nada de si dos personas van a funcionar juntas. Nosotros sí sabemos qué lo dice, lo medimos en veinte dimensiones y resolvemos un edificio entero en segundos.
Lo que pasa cuando el reparto se hace a mano
6,7/10
es la nota media que los estudiantes le ponen al compañero que les asignó la residencia.
Pero la media no cuenta toda la historia: más de 1 de cada 4 le pone menos de un 5.
54%
de los estudiantes ha tenido algún conflicto o discusión con el compañero que le tocó.
Y en la mitad de los casos, lo que hacen para arreglarlo no funciona.
Lo que le pasa al estudiante
- Llega en septiembre sin saber con quién va a dormir
- y le toca alguien con otros horarios
- que le quita el sueño entre semana
- y acaba notándose en la nota
Y esa es solo la parte que se ve. Ninguno de los estudiantes que entrevistamos pidió ayuda a la dirección: lo habló con su compañero, lo dejó pasar o se cambió por su cuenta. En recepción nadie llegó a saber que había un problema.
Y lo que le pasa a la residencia
- Una queja en octubre
- que obliga a un cambio, y a mover a un tercero
- que acaba en una plaza sin renovar
- y en una reseña que daña la reputación de tu residencia
Volver a llenar una plaza cuesta más que conservarla: campaña, visitas, papeleo. Súmale las más de 100 horas al año que se van en cuadrar la asignación, y lo que parece una tarea de agosto te está costando dinero todo el año.
Tuve que pedir un cambio a los seis meses. Con la segunda compañera también hubo problemas porque no limpiaba.
20 años · habitación dobleLlegaba a la habitación y el olor era insoportable. Mi compañero no tenía ninguna higiene. Al curso siguiente me fui de la residencia.
20 años · habitación dobleÉramos muy diferentes y nos peleamos fuerte. Me tuve que salir de la resi.
21 años · habitación dobleTuve que mover mi colchón al cuarto de una amiga y vivir con ellas.
20 años · habitación dobleÉl era de arquitectura y se despertaba temprano a hacer maquetas, a veces en la noche también, y no me dejaba dormir bien.
20 años · habitación dobleLlegaba al cuarto y había gente ahí bebiendo.
21 años · habitación dobleMe tocó con alguien que no hablaba con nadie y no salía del cuarto. Nunca nos llevamos bien y pasé el curso entero sin sentirme a gusto en mi habitación.
19 años · habitación dobleSi hubiera tenido buena experiencia seguiría en habitación doble y viviendo en la residencia.
22 años · habitación dobleHasta que no llegas a la habitación no te dicen con quién vas a compartir.
23 años · dos cursos en residenciaTuve mucha suerte con mi compañero, pero sí conocí gente que tuvo problemas.
19 años · habitación dobleEl mayor miedo de quien reserva una habitación compartida es no saber con quién va a vivir. Ser la residencia que puede contestar a eso es una ventaja competitiva, y con WeMates la tienes antes que otras residencias. No te quedes atrás.
¿Cómo funciona nuestro producto?
De la firma del contrato a la habitación asignada. Pulsa cualquier etapa para ver qué pasa por dentro y qué consigues con ella.
Subes tu lista con lo que ha reservado cada uno
Subes tu lista en CSV o Excel con las reservas y su tipo de habitación, y marcas quién repite o ya tiene habitación asignada y quién viene con compañero elegido. El inventario de habitaciones se carga una sola vez, al configurar la cuenta.
Lo que consigues
No migras nada. Tu equipo no cambia de herramientas ni de proceso: WeMates solo decide con quién va cada estudiante y en qué habitación, según lo bien que encajen.

Conoce cómo vive cada residente
Una vez asegurada su plaza, entra con su código (el suyo de reserva, o uno que genera WeMates), sin dar nombre ni correo, y contesta 20 preguntas de conducta y 5 abiertas. Buscamos la respuesta más honesta posible, así que preguntamos por hábitos, no por cómo se ve cada uno a sí mismo.
Lo que consigues
El estudiante participa en elegir con quién vive. Sabe que su compañero no le tocó por sorteo, y ante la primera fricción habla antes de pedir el cambio.

Compatibilidad para cada habitación
Decidimos tanto quién comparte habitación como qué habitaciones van juntas: una individual con vecinos ruidosos da tantos problemas como dos compañeros que no se llevan bien. Siempre se respeta tu política de género, un idioma en común, y lo que ya estaba decidido: quien repite suele conservar su habitación o venir con compañero elegido.
Lo que consigues
Elegimos las combinaciones más compatibles de todo el edificio, para minimizar los problemas en la residencia. Se calcula para el edificio entero en segundos.

Ve el porqué de cada pareja
Ves en qué encajan y en qué chocan los dos, dimensión por dimensión, con el choque señalado antes de que ocurra. Intercambias quién va con quién, bloqueas una pareja para que no cambie, o apruebas el reparto. Nada se ejecuta sin que tú lo valides.
Lo que consigues
El porqué de cada pareja, documentado. Cuando un estudiante se queje en noviembre, tienes delante en qué se parecían y qué se avisó desde el principio.

Esto también lo hemos vivido. En muchas residencias las paredes son finas y se oye todo, así que buscamos que las habitaciones vecinas, sean dobles o individuales, tengan horarios y hábitos de ruido parecidos.
Qué medimos, y por qué eso
La encuesta no pregunta por gustos. Cada dimensión sale de un modelo con nombre y apellidos, y está ahí porque predice una fricción concreta de la convivencia.
La limpieza es uno de los puntos donde más chocan dos personas que conviven, y los estándares de cada uno varían mucho. Por eso no preguntamos cómo se percibe cada quien: preguntamos por hábitos concretos.
Para unos la habitación es un santuario privado, para otros un club social: cada persona necesita una cantidad distinta de gente y de ruido alrededor. El problema aparece cuando cada uno la entiende de otra manera.
Un madrugador y un noctámbulo chocan en momentos muy concretos: uno quiere dormir y el otro todavía tiene la luz encendida, o uno se levanta muy temprano y despierta al otro. Ese descanso roto está, muchas veces, detrás de conflictos en la habitación y, en los casos más graves, de pedir un cambio.
Las rutinas del día a día y el uso de lo compartido: tabaco, comida en la habitación, fines de semana fuera. Detalles pequeños que, repetidos doscientas veces, dejan de ser pequeños.
La forma en que cada uno maneja un desacuerdo pesa tanto como el motivo del desacuerdo en sí. Por eso tenemos en cuenta el estilo de conflicto de cada persona, para evitar que choquen por tener formas muy distintas de afrontarlo.
5 preguntas abiertas para contar quién eres
Las únicas con total libertad para explayarse sobre lo que le apasiona y lo que no soporta de un compañero, más allá de sus hábitos.
- ¿Cómo sería tu domingo perfecto en la residencia?
- ¿Qué es lo único que no soportarías de tu compañero?
- ¿Qué relación esperas tener con tu compañero?
- ¿Qué necesitas de tu entorno en época de exámenes?
- ¿Qué afición o manía debería saber tu compañero?


Salamanca · curso 2026-2027
El curso que se repartió en un instante
El Colegio Mayor de Oviedo, de la Universidad de Salamanca, ya tenía resuelto quién entra: la universidad reparte las plazas por nota con un sistema propio. Lo que seguía haciéndose a mano era decidir quién duerme con quién, con las pistas que había: misma carrera, misma provincia, edad parecida.
En julio de 2026 ese reparto lo hizo WeMates. 278 estudiantes, un edificio entero, un curso completo. El resultado fueron 74 habitaciones dobles, que son 148 personas emparejadas, y 130 individuales. Los 278, sin que nadie se quedara sin sitio.
El reparto entero, los 278, se calculó en menos de 10 segundos.
- Los renovadores conservaron su misma habitación
- Los que ya venían con compañero elegido, fueran hermanos, amigos o gente del curso anterior, siguieron juntos
- Se respetó la regla del colegio mayor de emparejar dentro del mismo género
Hay veces que unes a dos personas y la convivencia va bien, se llevan de manera cordial, y durante el año no piden cambio de habitación ni tienen ningún problema. Pero a lo mejor, si la forma de unirlos hubiese sido con datos más enriquecidos, hubiese encontrado una mejor persona para esas dos personas. Y a lo mejor sacas dos amigos de esos compañeros de habitación.
Pablo Ramos Hernández
Subdirector del Colegio Mayor de Oviedo ·
entrevista de marzo de 2026, previa al primer reparto
Este es el problema que soluciona WeMates.
El curso está en marcha
En el Colegio Mayor, los reajustes de habitación se concentran en los primeros quince días de cada cuatrimestre. Les hemos pedido esa cifra para compararla con la del curso anterior.
La publicaremos aquí en cuanto la tengamos, salga como salga.
Leer el caso completoQuiénes somos
Somos Óscar Grau y José Pablo del Moral. Montamos WeMates en 2024, siendo estudiantes en la Universitat Ramon Llull, después de ver de cerca lo que le hace a alguien pasar un curso entero al lado de la persona equivocada.
Lo que nos hizo mirar más allá de nuestro propio caso fue un amigo. Vivía en habitación doble en una residencia muy bonita y bien llevada, de las que se enseñan con orgullo el día de la mudanza. Y cada vez que íbamos a verle la habitación olía mal. Cuando contaba aquel año nunca hablaba del edificio: hablaba de la persona que dormía a dos metros de su cama. Al curso siguiente se fue de la residencia.
Empezamos a preguntar y nos encontramos lo mismo una y otra vez. Quien lo pasa mal casi nunca lo pasa mal por la residencia: lo pasa mal por quien le tocó. Y casi nadie va a contarlo a recepción. Seguimos en esto por lo mismo que empezamos: que el estudiante que llega en septiembre no tenga que aguantar el curso, y que tú no tengas que arreglarlo en octubre.
La convivencia no debería ser una lotería.
Los estudiantes buscan conexión. Las residencias buscan eficiencia. WeMates une a ambos.
Contáctanos
WeMates